
En la frontera de
México con los EEUU, en la ciudad de McAllen, existía un lugar llamado Kafecitos. Al final de los noventa marcó un hito como lugar tranquilo para degustar un buen café y hablar un ratito. Hoy ya no es lo que era... se ha convertido en Kafs, un club social igual a muchos... Para los que lo recordamos con añoranza es una noticia triste. Dice un bloguero que me topé por casualidad que 'en
México cualquier motivo es bueno para
festejar y también cualquier razón, por más ridícula que sea es válida para
protestar.' Hubo un tiempo en que aquel fué nuestro lugar para festejar pero hoy sólo nos queda protestar, para nosotros mismos, porque ya no hay remedio. Pasó el tiempo y pasó el lugar.
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